Con el tiempo, un teléfono celular inteligente, independientemente de
su sistema operativo o el hardware que disponga, se vuelve lento, llegando al límite de no poder
incluso realizar tareas simples como el envío de un mensaje de texto. Esto es debido principalmente a los archivos
residuales que se almacenan en varios sectores del mismo.
Todo ello es posible hacerlo accediendo a la configuración del equipo, que se encuentra, variando con la versión del sistema operativo y el tipo de iPhone que se trate, en la sección “Configuración”, “ITunes y AppStore”.
Reiniciar el dispositivo:
No cabe ninguna duda de que reiniciar nuestro dispositivo puede arreglar un poco
las cosas, sin embargo, si el problema
persiste, debemos implementar alguna de las soluciones que se muestran más
arriba.
Un punto obligado para mantener a nuestro dispositivo,
sea un iPhone o un smartphone Android, es mantenerlo siempre con el sistema operativo y las
aplicaciones actualizadas, ya que de esta manera nos estamos asegurando que no
tendremos problemas con ellos, ya
que estas actualizaciones sirven para corregir errores, entre ellos un consumo
excesivo de los recursos del sistema, que inevitablemente se traducirán en una
menor performance del aparato.
Si bien esta puede ser una solución a muchos de los
problemas con un dispositivo, lo cierto es que no debe ser tomado a la ligera,
ya que con esta restauración también se eliminan, junto a las aplicaciones y
sus archivos, todos
nuestros documentos, incluyendo música, videos y fotos.
Afortunadamente, tenemos disponible una
serie de trucos muy sencillos de implementar, y con los que podremos acelerar un teléfono que está lento por estas
circunstancias, En este artículo presentaremos los mejores
y más populares consejos para evitarnos todos los problemas relacionados con la
lentitud del dispositivo, y obtener los beneficios
que esperamos del mismo.
Eliminar archivos y las
aplicaciones .
Si bien esta no es una tarea sencilla, puede ser de mucha
utilidad para acelerar un smartphone que está lento. En este sentido,
deberíamos eliminar todo aquello que no utilizamos durante algún tiempo, o que directamente no utilizaremos más, incluyendo
fotos, videos, música, registros de llamadas, las descargas, registros de
WhatsApp y cualquier
otra utilidad de mensajería o llamadas VoIP.
También podría ser útil desinstalar
cualquier aplicación que ya no utilicemos más, o en el caso de tener algún
software que sabemos ocupa mucho espacio o recurso, y utilizamos muy poco, reemplazarlo por algún otro que nos ofrezca lo que
necesitamos pero con las opciones justas para nosotros.
Cerrar
aplicaciones que no están siendo utilizadas :
Una de las primeras cosas que tenemos que
hacer cuando nuestro teléfono está lento, es comprobar las aplicaciones que
tenemos abiertas, y
también las que no están en uso pero que están “dormidas”.
Esto es fundamental cuando solemos usar el teléfono durante días, o
hasta incluso semanas, sin apagarlo, ya
que las aplicaciones siguen consumiendo recursos sin que las usemos, lo
que obviamente ralentizará el dispositivo.
Básicamente, debemos hacer esto debido a que los dispositivos
suelen almacenar información es un espacio denominado “Cache”, y que sirve a los efectos de acelerar el
funcionamiento de los mismos. Sin embargo, si no cerramos las aplicaciones, y
no las utilizamos, funciona a la inversa, es decir ocupando recursos que ralentizarán el
dispositivo.
Por suerte esto es fácilmente corregible, tanto en Android como en un dispositivo Apple. Para ello, en el caso de un iPhone, sólo debemos hacer
lo siguiente: Pulsar y mantener pulsado el botón de encendido de la parte
superior del dispositivo durante unos segundos, hasta que aparezca un deslizador de color rojo y a
continuación, presionar y
mantener presionado el botón de inicio hasta que se cierre la aplicación.
En el caso de los dispositivos con
Android, lo único que tenemos que
hacer es mantener presionado el botón en la parte derecha en el extremo
inferior, es decir el tercer botón táctil del
menú principal.
Esto nos mostrará una lista de
aplicaciones que están en uso o dormidas. Para apagarlas, sólo debemos arrastrarlas a la derecha de la
pantalla. Cabe destacar que la
ubicación, las pantallas y los iconos son diferentes para cada versión de
Android, pero básicamente el procedimiento es similar en todas ellas.
Otros elementos que debemos considerar:
Muchos de nosotros estamos encantados con
el aspecto que tiene nuestro Android, sin embargo, toda esa espectacularidad
tiene su precio, que se paga con la performance del equipo. Es por ello que la mayoría de los expertos sugieren la
eliminación de los widgets que no nos ofrecen una característica útil, es decir descartar los que solamente están allí
para decorar la pantalla. También es sensato eliminar de la pantalla aquellos
widgets que sólo comprobamos cada tanto.
Otro punto a tener en cuenta es el tema de
los lanzadores, más conocidos como “launcher”. Mediante estos lanzadores
podremos administrar los iconos y recursos de la pantalla principal de Android,
y si bien suelen llegar a
convertirse en una pieza fundamental en la buena relación que tenemos con nuestro
dispositivo, lo cierto es que muchos de ellos
ofrecen animaciones y efectos especiales que sólo vuelven más lento al
dispositivo ya que deben asignar recursos para este tipo de cosas.
En este sentido, siempre debemos escoger
el lanzador adecuado a nuestras necesidades, pero teniendo en cuenta el
hardware que dispone el equipo, ya que no es lo mismo un equipo con un sólo núcleo y 512
Mb. de RAM que uno con cuatro y 2 Gb de RAM.
En el caso de los usuarios de dispositivos
Apple, una de los consejos que más suelen sugerir los expertos en este
tipo de teléfonos inteligentes, es apagar todas las funciones automáticas
que trae activadas de forma predeterminada el equipo como la actualización del
Correo y del Calendario, la actualización en segundo plano, la localización, la
eliminación de descargas automáticas y otras características.
También, del mismo modo que en Android, es
necesario desinstalar aplicaciones que ya no utilicemos, ya que ocupan espacio y recursos que el equipo
necesita para funcionar con soltura.
En el caso de que nuestro dispositivo
sea Android, podemos reiniciarlo presionando el mismo botón que usamos para
encenderlo, y seleccionar la opción “Reiniciar” del menú que se presenta.
En cambio, si nuestro sistema operativo es
iOS, debemos mantener pulsado
el botón de encendido hasta que aparezca la flecha en color rojo. Luego deslizamos la flecha para apagar el
Dispositivo. Para encender el aparato de nuevo, presionamos y mantenemos
presionado el botón de encendido hasta que aparezca el logo de Apple.
Actualización del sistema operativo y las
aplicaciones:
Restauración total a los
valores de fábrica
Lamentablemente, si ninguno de estos
consejos no ha dado resultados, es posible que la causa de la ralentización del
equipo sea por algo más profundo, en las entrañas del sistema operativo o en la
estructura de las aplicaciones. En este punto, es posible que sea necesaria una restauración del
equipo a los valores de fábrica, es decir devolverlo al estado que tenía en el momento en
que lo compramos.
