Una increíble desatención defensiva del Barcelona permitió
que Liverpool marcara su cuarto gol para sellar el martes una épica remontada
que clasificó al equipo inglés a la final de la Liga de Campeones por
segunda temporada seguida.
Cuando no se había cumplido la hora de partido había logrado
la proeza de igualar la eliminatoria, con los goles del belga Divock Origi (7)
y un doblete en apenas dos minutos del holandés Giorginio Wijnaldum (54, 56),
que había entrado tras el descanso en sustitución del lateral izquierdo escocés
Andrew Robertson, que se había lesionado en el primer tiempo en un choque.
Y cuando el partido se dirigía hacia la prolongación, una
jugada de pillería del lateral derecho del Liverpool, Trent Alexander-Arnold,
en el minuto 79, dio el pase a la final al Liverpool.
El equipo inglés, que buscará su sexto título continental, conocerá el
miércoles su rival en la final, tras el partido de vuelta del otro duelo de
semifinales, que juegan el miércoles en Ámsterdam el Ajax y el Tottenham, con
ventaja del equipo holandés, que se impuso por 1-0 en la ida en Londres.
Liverpool, que jugaba sin sus dos estrellas, Mohamed Salah y Roberto Firmino,
lesionados, se clasificó además a su segunda final consecutiva, tras caer el
año pasado en Kiev contra el Real Madrid.
Nueva pesadilla
El Barcelona, por su parte, revivió los fantasmas del año
pasado, cuando la Roma lo eliminó en cuartos de final, con una remontada
similar a la sufrida este martes en Liverpool, cuando tras ganar por 4-1 en la ida en el Camp
Nou, cayó en la capital italiana por 3-0.
Con esta derrota, el Barcelona pierde la posibilidad del
soñado triplete, tras tener asegurado el título de la liga española, mientras
que disputará la final de la Copa del Rey contra el Valencia. Pero su mayor
apuesta de la temporada era ganar un sexto título de Liga de Campeones que no
llegará.
El Barcelona decidió confiar en el mismo once que goleó al
Liverpool la semana pasada, sin renunciar al ataque, con Philippe Coutinho
apoyando en la delantera a Leo Messi y Luis Suárez.
Liverpool, por su parte, con el marcador adverso del partido
de ida, estaba obligado a un planteamiento ofensivo, y Jurgen Klopp también
apostó por un tridente en ataque. El técnico alemán colocó al suizo Xerdan
Shaqiri y a Origi para suplir las bajas de Salah y Firmino.
Liverpool partía sin dos de sus estrellas, pero contaba con
las ganas necesarias para intentar la proeza de una remontada que podía ser
histórica. Esas ganas hicieron que se adueñase del partido en los primeros
compases del mismo.
Para cualquiera que diga que somos "demasiado grandes para prestar jugadores", ¿son el Real Madrid y el Bayern de Múnich más pequeños que nosotros? Cedieron a James Rodríguez y Philippe Coutinho respectivamente
ResponderEliminar31 partidos
13 goles
7 asistencias
Arsenal destruido por fuego, Everton y West Ham
El Liverpool realmente extraña a Prime Coutinho en este momento