El
equipo de Héctor Cárdenas sacó ventaja en la final: el resultado fue corto para
lo que se vio.
Nacional
la sacó barata, baratísima. Deportivo Cali le hizo dos goles, pudo meterle dos
o tres más, estrelló tres tiros en los palos entre ellos un penalti, y dejó
contentos a cerca de 25.000 espectadores. Pero, por antecedentes, la final del
fútbol colombiano no está definida. Para nada...
Cali,
desde la formación, trató de sacar ventaja para llegar con algo de tranquilidad
al partido de vuelta en el Atanasio Girardot. El técnico Héctor Cárdenas tenía
que armar un rompecabezas. Solo podía usar dos piezas de las cuatro que tenían
suspensiones pendientes. Se la jugó por mantener su defensa intacta, con Luis
Orejuela como lateral, y por Nicolás Benedetti, su mejor hombre de creación.
Miguel Murillo y Andrés Felipe Roa vieron el partido en la tribuna. Y en vez de
mantener su esquema con Máyer Candelo, metió un segundo delantero, César Amaya,
aunque arrancando de atrás.
Con
esa formación y con la idea de atacar, Cali metió en su arco a Nacional, lo
hizo ver muy mal, sobre todo a partir del minuto 30 del primer tiempo. Pero
pudo haber sacado ventaja antes, cuando el juez Mario Herrera sancionó un
penalti por un agarrón de Alexis Henríquez a Jéfferson Duque. El goleador verde
se paró frente al balón y dudó: frenó un par de veces antes de rematar y
terminó estrellando la pelota en el horizontal.
En
los últimos 15 minutos hubo un buen intercambio de golpes (futbolísticos, por
supuesto, no de los otros): Duque metió otro remate que pegó en el poste de la
mano izquierda de Armani, luego el portero Pablo Mina salvó al Cali tras un
remate de Andrés Ibargüen, después Diego Arias remató desde el borde del área y
el balón pegó en el brazo de Danny Rosero antes de desviarse (era penalti), y
finalmente, a los 45, Cali encontró la ventaja que merecía desde mucho antes,
cuando Fabián Sambueza levantó la pelota y Germán Mera, de cabeza, anticipó a
Henríquez y anotó el gol de la ventaja.
En
el segundo tiempo, el DT de Nacional, Reinaldo Rueda, trató de darle más fútbol
a su equipo con la entrada de Aldo Ramírez por Arias. Ya había perdido por
lesión a Rodin Quiñones, por lo cual tuvo que mandar a la banda a Dayro Moreno
y meter a Luis Carlos Ruiz. Y la consecuencia de todo eso es que los de
amarillo no crearon peligro. Si la final tenía tono verde azucarero desde el
primer tiempo, en el segundo fue un monólogo.
Cali
metió el segundo a los 20 de la segunda etapa, cuando Duque se desquitó del
penalti errado gracias a un pase brillante, pero brillante de verdad, de Fabián
Sambueza. La mandó por debajo de Armani. No celebró el gol. Y si no fuera por
el portero argentino, la final estaría definida desde este miércoles...
Nacional,
que ya había mostrado grietas en el partido de vuelta frente a Jaguares, en
cuartos de final, y que no había jugado bien contra Millos, en semifinales, y
se mantuvo gracias a Armani, se resquebrajó en Palmaseca y terminó pegando
mucho más de lo habitual. Alexis Henríquez terminó expulsado, y bien expulsado,
por un codazo en la mitad de la cancha.
Cali
llega con dos goles de ventaja. La final no está definida, para nada. Que recuerde
lo que pasó frente al Medellín en cuartos de final, cuando estaba 4-1 arriba y
terminó pidiendo tiempo...
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